Un extranjero conocido cuando vino me pagó la deuda que tenía clamando, clamando a voz en grito. ¡Mira, mi amigo! Clamaba cuando vino: La mente es muy rara desconocida, te has de informar bebiendo cuando necesites beber... ¡Escucha, mi amigo! Clamaba cuando vino: Si al beber, borracho, no encuentras quién contigo beba y se emborrache, apunta mi amigo: ¡Has fracasado! ¡Obedece, mi amigo! Clamaba cuando vino: La cuerda o el tiro el mar el veneno o la sangre. Lo que quieras, mi amigo. ¡Como yo, mi amigo! Clamaba cuando vino: ¡TERMINA!
Esta web no se hace responsable de los comentarios escritos por los usuarios. El usuario es responsable y titular de las opiniones vertidas. Si encuentra algún contenido erróneo u ofensivo, por favor, comuníquenoslo mediante el formulario de contacto para que podamos subsanarlo.