 Mi parto
Odas valientes soldados esforzados militantes se revuelven en la espera. Los siento bullir. Pero mueren al salir antes de venir a la punta del bolígrafo y el papel.
Son poemas escritos en mí que no se rompen en las olas de mi desvelo de noches sin dormir.
Los comparo con dolor a esos partos primerizos que duelen por segundos, por minutos duelen más, ¡pero no salen a la luz!
Rebuscan puertas y retretes y salidas cualesquiera. Andan calientes y completos y duelen los ojos de ver sus esfuerzos y locuras.
Llegan hasta el dedo, quietos no pasan.
Se pierde el tiempo se escribe y uno se aburre. Son poemas ya gestados que se niegan a venir.
2259 visitas -
5.83/5 puntos -
|