|
Pobre esclava del harén de la arena... Retorcida, ansiosa, esclava furiosa; figura de mujer atada desnuda al pié de la cama sultana. Sultán... Curvas provocas de figura nueva en las contorsiones agudas de la mujer que torturas sin conocer su paz ni su belleza. Sultán... Pide perdón en las noches sin sueño de tu angustia de macho. Sultán... La mujer que sujeta tienes con cuerda trenzada al pie de tu cama, es la figura abyecta secreta de tu querer de esperanza. Suelta, sultán, la figura. ¡Es la figura, no la verdad! Sultán de sultanes: ¡qué pena me das!
|